Aficionado a los videos porno de maduras

No sé si a vosotros os pasa, pero yo tengo muy clara una afición que me gusta practicar en verano, en invierno o en cualquier estación del año que se tercie, y es entrar a internet y visitar webs como http://www.videosmaduras.xxx/. Es algo curioso que casi ni mis amigos logran entender, y la verdad es que yo tampoco consigo encontrar la explicación de por qué me gusta ver videos porno de maduras, cuando en la vida real no me atraen para nada; sin embargo, ver a esas actrices entradas en años, e incluso los videos caseros que graban algunas señoras amateur, me ponen a cien sin que pueda entender la razón.

¿Y desde cuándo esta fijación con las viejas xxx? Pues la cosa empezó casi como un juego, y es que un día un colega y yo, un poco bebidos y con ganas de cachondeo, nos metimos a ver tias cerdas por internet, y tecleando tecleando llegamos a una web donde había un montón de contenido de maduras haciendo todo tipo de guarradas, abuelas desnudándose, ancianas follando… vamos, toda una colección para amantes de la gerontofilia, jeje. Ese día nos reímos un montón, todo nos hacía gracia gracias a la botella de whisky que nos habían pimplado y a aquellas señoras que lucían en aquellos videos como si fueran las tías buenas más excitantes del mundo.

Hacía pasamos un par de horas, luego mi amigo se fue, y yo, al ir a apagar mi ordenador con intenciones de dormir la mona, me quedé impresionado con una sesentona que estaba realizando una felación como nunca había visto en mi vida. La verdad, nunca había pensado que me excitarían las mamadas maduras, sobre todo después de haber visto cosas más fuertes hacía apenas unos momentos, pero aquella vieja me dejó alucinado, cómo se aferraba a aquel rabo con su boca, y no paraba hasta que estallaba y le llenaba de semen hasta la garganta. Por fin cerré sesión y me fui a la cama, pensando que aquel empalme que llevaba era producto de aquella noche de desfase, y me dormí pensando que ahí había acabado el tema.

Pero no fue así, porque durante los días siguientes no dejaba de pensar en aquellas escenas que tanto me habían impactado, aunque me resistía a volver a buscarlas para disfrutarlas otra ves. ¿Y si me había vuelto un depravado y ahora empezaban a gustarme las viejas, buscando a todo tipo de señoras mayores para follar? No quería ni pensarlo, no sabía ni donde meterme, e incluso me volví un poco loco y quise salir de juerga para tirarme a varias tías de mi edad, por si acaso mis gustos sexuales habían cambiado. No fue así por supuesto, seguían atrayéndome las chicas jóvenes, y no encontraba que otras mujeres de más edad me atrayeran, así que me atreví a volver al porno online a buscar videos de maduras teniendo sexo.

¿Y sabéis qué? Descubrí que me gustó tanto como la primera vez, aunque aún es el día que no le puedo dar una explicación lógica. De cualquier forma, es uno de mis hobbys preferidos, y por ahora no tengo ninguna intención de prescindir de él.